Modales


Me hablo y reconocí la combinación de números pares. Bebe lloraba y cerré su puerta, fui al otro extremo de la casa y me encerré en mi habitación, esperando que insistiera, simule buscar un video para evitar la confrontación con la maternidad de T y de mi madre. Te he estado llamando se disculpo, para saber como estas, hace tiempo no se de ti. Me pregunto si quiero verte, quiero sentirte, eres la única llama en mi corazón. Me quede sentado junto a la pila de ropa y espere que me dijera lo mismo. Mi monja con su maldito amor se quedo callada. Toco la puerta T pero no deje de escucharla, eres una de esas aves que traen siempre canto, siempre anhelo, ¿cuantas veces me ofrecí para ser un hombre nuevo?, me dijo que mis palabras ya no tenían ni fuerza ni entrega; lo comprendí pero nunca pude ser sutil con ella. Tengo que aprenderlo en mi vida doble, para criar ese monstruo pálido que pide siempre atención. Su suelo es gris como este, divague, dejo de prometerme besos, recordaba todo claramente, yo no le necesitaba, yo le buscaba problemas, yo le avergonzaba, algo tuvo que suceder antes de todo. Es lo mejor dijo mi mama, ella nos mira mal, no pobre vieja, que gusto me dio observarla y contradecirte. Me recosté en el suelo y le mentí en todas mis respuestas. Quise escuchar los consejos a mis problemas reales pero no me atreví a contárselos. Escuche que preparaban el baño afuera, había risas y buena disposición, yo no tengo animo para festejos, me llaman pero camino en círculos, veo los colores, los cuadros, la música, todo lo que en su momento juzgo y le pregunto algo superficial, me gustaría que volviera a aceptar mis promesas y que pudiera disculparme, me gustaría poder moldear su cuerpo en cobre, en obsidiana, en madera y dejarla en este lugar. Vuelve T a tocarme y me pide que le abra porque tiene que buscar el camisón de bebe, ella me disculpa un momento. El terror porque escuchara esas voces se dispersa porque nunca hace preguntas, porque seguimos siendo solo nosotros a través del aparato, voy a la cocina y veo que me han escondido de nuevo mi botella, la única consejera, doctora, amante que me queda, paso por el cuarto de bebe y su perfume me quema, salgo y voy a comprar una de esas botellas. Ojala siga mi te amo en sus tenis. Vuelvo a recibir su llamada, doy un par de tragos. Estoy feliz de escucharte, dime cuando nos vemos para la platica esa, le pregunto y su teléfono suena ya cuatro veces, se que tiene que irse, le mando besos. Lista y ansiosa se despide.
Cuando te abandonan, siempre temeras el abandono. Dejaras en la almohada los restos de amargura, pero los días anteriores no sellaras el alma, los días posteriores no te derrumbaras, no estas desgastada, la nostalgia, el hambre y el deshonor se fundió con el paisaje. 

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Una noche más influenciando el día


Soñé una tormenta de arena, entraba en mis ojos y algunos granos caían después de absorber gotitas de sangre y otros se pegaban a mi piel y se volvían coloridos, se volvían tela y seguía moviendose. Había dejado una taza de café encima de la mesita y ahí busque tu nombre, solo había dos letras, me parece que d y e, estaban lejanas, oi el murmullo de pequeños pájaros que cantaban y comían; pensé que había salido de mi cama por alguna razón, pero no pude abrir los ojos; como ciego me dirigí a la puerta y te llame, no se si eras tu ese espíritu que me acompañaba.
Hablaban de un caballo color oro, que criaron en las montañas del norte de España, estaban indecisos entre comprarlo y no. Lo quieren para explotarlo, para que los convierta en millonarios asi que me da lo mismo lo que resuelvan; hace unos días el insomnio es terrible asi que ya me gustaría poder dormir tranquila. Pero como estando rendida recordaba esas voces, ¿que me habían prometido?…..  El destino lo absorbió todo, estaba dormida en un desierto y busque calentarme los pies y las manos debajo de la arena, pero se despegaba de mi cuerpo, giraba cada vez más lentamente porque lo que se me había llenado era el corazón, un hilo de arena fue recorriendome por las venas; mis colores todos se opacaron y me contrasto entonces la madrugada. Sentí la arritmia. Sentí la lluvia. Mis manos me empalidecieron con pintura hace unas horas y entonces me sacudió la memoria, la razón tiene un poco de razón cuando guarda las heridas.
A medida que subí una escalinata imaginaria se normalizo mi corazón ¿Levantas los pies cuando sientes que estas caminando?, ¿y si estaba danzando?
En la arena había algunos objetos, el único que me llamo la atención era una pipa de madera clara.

Femme avec un parapluie


Estoy en la piel de otro, cerré la puerta, apagué el televisor, aunque le serie se estaba poniendo interesante; es como la vida real, no sabes en que momento te darán ganas de soltar una carcajada o guardarte un deseo intimo. Viaje en una milésima de segundo al ultimo beso, no se si le supo a capuchino o a desierto, pensé en el roce de esa pequeña mano que esta llena de dones, el roce de la piel nos acerca y nos aleja de las especies. Hago eso cuando me quiero relajar, pienso en momentos agradables.
Abrí un durazno por la mitad, tenía el corazón más pequeño que el hueco que lo guardaba, un espectáculo incomprensible, como cuando abro los ojos y toco tu silueta aun antes de poder moverme, el cuerpo se pone torpe con el cansancio. En algún momento chocara un beso en la oscuridad, chuparé algunos palpitos, haré que se estremezca una rodilla, y balbucearé, siempre he creído que somos estrellas que en la oscuridad del universo están buscándose, aun en sueños. El alma, el cuerpo se ganan y se pierden al mismo tiempo.
Me retiré de los muebles, es un experimento de mi mente infantil para ver si flotaba. Envolví mis pies, después de un día tan largo, quería envolverlos en una cobija azul, cerré los ojos cuando llegué a la esquina, esos son los momentos que le regalo a mi destino, siempre me esta obligando a que le pregunte cosas.
Cerré mi garganta, tengo muchos argumentos pero estoy cansada y es el más fuerte.
Estoy viajando, en la piel de otro, curiosamente es un escarabajo negro, le preguntan de donde vienes con las órbitas de los ojos tan redondas, pero sabe que tiene que alejarse pronto. ¿escarabajo te da miedo que te cacen?
No.
Sabes, a veces hago como si estuviera dormida, tengo un sueño tranquilo y puedo seguir uniendo pedazos muertos de día.
Estuve en la piel de otro. Abro la puerta, la ventana, abro el checador ayudandome de un desarmador, abro la llave de agua para echarla en la magnoLia, me pinto los labios con un gloss que después de aplicarse arden un poco, es como el masoquismo de bolsillo, me limpio los parpados porque fueron negros otros días y ahora no les quiero disfrazados, sea error  o no, me gustan con su hinchazón natural. Abro el pensamiento y anidas.

10 Jun-i-o


Hoy desayune 12 lirios,
Pensé en el cambio y la rutina,
Me hice una trenza, acariciando mi cabello maltratado.
Hoy las matemáticas fueron la teoría, el vigor del día
Pensé en las sonrisas que deje ir
Por no ser torero, pensé en las putas enfermeras con cara de hastió,
En la dieta rigurosa, nada de azucares o margarina,
en las criticas que día a día escucho
Desde el escritorio,
Esta época es sosa, me dijo mirando el tablero del ajedrez,
Ideal para convertirse en mariposa  (esposa)…
¿Te he dicho que tengo debilidad por esos viajes que te prometen el paseo por la montaña?…… cambio y fuera
Soy grosera, te veo ciego y te acuso de ingenuo,
Me siento lerda, pienso ¿Cómo te llamas?,
Eres una afectación, eres una copa de vino de la rioja,
Soy la cortina de humo.
Me ganas el corazón cuando me propones algo completamente
Descabellado (ya sé que no sabes navegar)
He ardido porque me quede en la intemperie
Abrí la puerta,
El día se lleno de semáforos y la alergia de las amapolas………
Se descompuso el auto (siempre es interferencia matutina)
Ahora el desvelo te hace pagar tus palabras con mala intensión,
Si me arden los frutos azules que cuelgan en el cielo,
Las bocas azules,
Los misterios de la última nevada.
el tendero eras tu, y me diste diez bolitas de chocolate alemán
y te di una moneda negra con mis manos rosas,
la tarde, siempre he pensado que es para sacar los tallos……

Mujer con brazalete.


Me desperté, me incorporé, miré las piernas de la fotografía y tome la silla. Me bañe y vestí ceremoniosamente, me hice una trenza y me puse un brazalete azul. Tome el cuadernillo y fui a la otra habitación. Pedí un café a una de las mujeres y acordé esa cita que había estado retrasando, para deshacerse del hastío hay que hacer lo que sea. La muchacha me dio a leer la lista de las comidas y tache boletus y pollo. Después fui a la oficina al fondo del pasillo, empecé a leer el periódico, pero tuve un vago recuerdo de todo. Llegó el comandante y me hablo del clima, le dije que se dejara de frivolidades y me dijo que había confirmado su ubicación. No hay forma de perderla de vista señor, es delgada, de estatura media, cabello lacio, ojos grandes, entre vacíos y triunfales, usará lentes de marca y zapatos de goma y su olor siempre ha sido el mismo, soberbia. Dude,  si debía entregarle el sobre con los cuartos o si debían entregármelos a mí, después de todo a esa mustia la encontré yo. Eran dos, uno de ellos, el más viejo no tenía escrúpulos, pero su compañero era fiable, bastante frío, por lo que deje el sobre en la mesita. La muchacha pidió permiso para acercarnos una taza de café. Ya puedo hacer los planes para el viaje a los santos, los cabos taciturnos, Galápagos o cualquier ciudad polaca. Se levantó el hombre y me dijo que mis problemas estaban resueltos. ¡Que yo sepa no crecen las piernas! dije secamente. Le di el sobre con sus fotografías, nueve imágenes, en dos de ellas, acompañada, es el tipo que se rodea de paletos, se les ve la sonrisa tan frágil. El comandante me enseño una de ellas y me pregunto si era su objetivo, yo la pase de inmediato al otro tipo, es el objetivo. Siguieron viendo las fotografías, esa que tenía con la gorda de recursos humanos, esa otra donde se corto el cabello, lo llevaba en puntas y llevaba una chamarra verde con líneas blancas, arriba greenbay, recordé su voz entre dulce y chillona, que me preguntaba si me iba a quedar en la biblioteca, o si iba a caminar hasta la siguiente parada de autobús. Ella contaba historias de cuando iba en el colegio, para mi sigue siendo la misma hipócrita que va con saco y se sienta a ejercer el poder en su silla giratoria, seguimos sin tener nada en común, si supiera donde están todas sus raíces las quemaría esta misma noche, pero no lo se, por eso solo voy a ir a cenar con algún amigo, le he pedido que pongan velas, es mi único lado romántico y me gusta fomentarlo, la próxima semana tendré solo un espectáculo, el lago de los cisnes. Les pregunte a los hombres si tenían alguna duda, uno me pregunto por el clima del pacifico, le dije que no me gusta en particular, pero si fuera él, reconocería al niñito que le hizo a la hija de su vecina; él solo me saludo, su compañero se puso de pie. Encendí un cigarrillo y vi al tren alejarse, el final es lo más interesante de la historia, la decisión fue radical, porque tengo confianza. Me subestimaron quienes pensaron que no lo conseguiría. Mátala le dije cuando se iba, quizás en sustitución de alguna otra despedida, pero es usual en la mafia. Conduje mi silla hasta el comedor y pedí que no sirvieran la comida, de pronto me apeteció irme a una cantina.

Qué más es sublime?


El hombre se busca en los bolsillos la verdad,
El hombre se calma, sale y va al otro lado sin mirar a los lados,
Quisiera llegar hasta el puente se dice… ¿En que piensas?,
–Cuando bajabas la escalera éramos los veinte pasos,
La distancia, los anuncios de tus ojos
Y los sueños de los míos.
En la mesa te deje palabras,
Son de esas que se adhieren a las burbujas,
La cama del polvo.
El hombre se cubre con un movimiento inconsciente
Ni el amor, ni la esperanza,
Ni el invierno le faltan y no les quiere perder.

Mirada de martes sin ti, saludo sin amor


Este dolor disfrazado de destierro
Me mira con rabia desde tus ojos, todavía,
Aunque ya no soy el indio
Al que hay que dispararle por la espalda y a la cabeza,
Ya no soy el salvaje al que tienes que traducirle los gestos.
En mala hora con amor me has hablado,
Advertido que el mundo no existe más que al estar unidos.
Yo vigile el tiempo de lluvias y vientos,
Para la cosecha, pero gane solo sobras de tu tiempo,
Con tus ojos, esa plaga de reproches
Has manchado y herido todos mis instantes,
…El mundo esta cada día más cenizo
Y mi testa parece una semilla de cardo,
Enredada en esos ojos tuyos, para la tierra muerta.