Ella jugando al bingo.


Ella hizo cita para ir a jugar bingo. Miro a los transeuntes besandose y sintio que todo estaba tan lejos y anhelo el jardin de su infancia, le quedaba hora en el salon de belleza, la clase de los jesuitas y la habitacion alquilada para la vida.
Su vida la que no encontraba resulto mas buena. El reloj le anuncio otro desenlace pero a una hora acostumbrada tomo el celular para enviar mensajes, se quedo con palabras en los dedos, porque temia la respuesta, se quedo añorando palabras de antaño, de gente de antaño y se dijo que ese era el dia, en que se levantara y volviera a comenzar de nuevo.
Ella abrio cada mensaje que llegaba y penso largamente en respuestas, en acciones y juicios, lo primero para engañarse a si misma y lo segundo para que el resto no se diera cuenta que tenia el corazon agusanado, pero ya no se preguntaba por la cura.
Se fue con quien ofrecio darle un lugar; hizo una descripcion del mismo, tres pasos de la cama a la puerta. Las buenas noches a diario y peliculas (comercialonas) para los poquisimos dias de descanso. La pizarra del refri para anotar planes de aventuras se quedo en blanco. Se fue tambien con quien ofrecio dinero haciendole espacio a la seguridad, de eso la convencio la mayoria. Se fue con quien ofrecio amor a la usanza de Fito Paez.
Definitivamente ella sigue sola.

 

Aliento


¿Y si fue el vicio de su compañia? la omision tenia otra respuesta, no dijimos porque, pero nos miramos como si estuvieramos conspirando. Me levanto la falda en cuanto pudo y me empujo en cuanto pudo, hacia la vida, hacia el dejar las promesas, hacia el reloj cucu del rincon de la sala. Vi las canas en la almohada y paso la brisa encima de mi cabeza, se duchaba como siempre, a puerta cerrada, se rasuraab con cuidado en un planeta propio y encontraba la disculpa para la otra.
En la alameda central, confirmo uno de los mensajes. El infiernillo no solo tiene copas de cristal, es otra extension la que recorrimos pero me acorde de la primera vez que lo vi, estaba impaciente, esperando un turno de examen y acababa de llegar de unas vacaciones  geniales. Me miro y me dijo que despues de tan grata compañia debia sentirme desilusionada. embarazada, me sentia. Igual le sonrei.
Tras el corredor, en el fondo, la palmera bajo la que me besaste ha empezado a florecer, pense y pensaste eso es imposible, pero en esa otra habitacion hay disculpas, en el reloj de mano no hay pulso, solamente hay obligacion. Todas las venas de su cuerpo se oscurecieron, no pasa luz de ningun tipo, confiado dice que alguien esta necesitando sus caricias.
Me presento aterrada en la plaza. Me siento en el lado izquierdo de la misma banca, esta vez si no vienes, se que es la direccion correcta, para que corra la sangre. Ira y vendra el cause en tu causa.

no se lo que es tener un jardín


–No sé lo que es cuidar una maceta,
–ni yo—dijo el
–no sé lo que es plantar un árbol, aunque me gustan, cuando era niña había dos lilas grandes y juntas en el patio, no las vi crecer, mi padre tampoco, pero me puso un columpio en medio, del que me caí muchas veces, yo era inquieta sabes, caminaba, corría, rodaba, impactaba y no me detenían los obstáculos, pero para caer nunca tuve estrategia.
–y extrañas mucho esa casa
–No, extraño que estaba cerca mi abuela, ella tenía un jardín sabes, se acabó cuando ella murió, por eso las rosas me ponen triste
–No se lo que es tener un jardín
–Es tener arraigo, el jardín de don rodolfo sigue de milagro ahí, luchando entre la voracidad del sol y los juegos de lucas, ahora me ponen triste los duraznos
–la lluvia te gusta—pregunto el
–si, cuando la siento en mi cara me renueva

La reina del patio


–¿No está el conserje?
–No, aunque estuviera lo hipnotizarías con la ensalada de tu entrepierna, busca efectivo porque no creo que él tenga algo más de valor. Ella fue directo a la habitación, busco sin prisa, movió el colchón, miro dentro del armario, vio algo de dinero en el primer cajón, volteo como para que le confirmara con una mirada su compañero, porque podría decirse que apenas era aprendiz de anarquista
–¿Ahí está?, le dijo el acercándose, había una cinta métrica, un desodorante, algunos calcetines y los billetes desparramados—tómalo y vámonos de aquí. Ella lo miro unos segundos y escucharon que la rejilla se azotaba, todos los vecinos movían la rejilla cuando iban a salir, ella tomo dos billetes y le dijo que era suficiente
–Tu que eres kiki una santurrona, ¿qué vas a comprar?
–Un comic, vámonos le dijo ella empujándolo. Cerro bien la puerta al salir, guardo el dinero en la bolsa de su chamarra y le dijo que lo veía más tarde. Camino hasta que la detuvo el tráfico, enfrente había una librería, entro y la dueña le explico que tenía descuento el área de ciencia ficción—Disculpe, yo soy de la idea de que los niños deben leer historia. Se quedó entre poesías, un sacerdote le pregunto al encargado por las reflexiones del obispo y ella siguió leyendo el discurso sobre la ausencia. Todavía se le ponían los pelos de punta cuando le mencionaba. Pero ya no estaba condicionada a lo que el sentiría.
Fue a su casa y el gato se apartó de la puerta, cambio de sombra, puso agua a calentar y prendió la computadora. El cadete llego apenas se sentó a la mesa, ella guardaba sus llaves porque decía que era confiable
–Compre una televisión de pantalla de plasma
–Ya la veré, dijo y sonrió. Omitió la canela y la crema y dejo el brebaje insípido en la  mesa. Todo estaba ordenado, era lo primero que le habían dicho en la cofradía, era necesario tener muy pocas cosas y siempre ordenas, listos para huir, de la policía por ejemplo si los llamaba el conserje. –¿Pero en que estaba pensando, avemaría el psicólogo me va a decir que esto es una venganza?
Llegó el guadalupano quejándose de los pinches escuincles, los pinches moscos y los cerdos, perros, cabezones, (los transitos), metió su carrito de elotes y luego se regresó a su casa
–Sal a tomarte una cerveza, ¿Ya llego Gaytán?
–Si, ya debe estar dormido—le dijo saliendo
–Si—contesta el hombre porque sabe que la novia  lo ha dejado—El cadete tiene muy mala suerte, porque no le das una oportunidad kiki
–Porque no le gustan las películas tres equis,  sube el conserje y el guadalupano les abre una cerveza, y se quedan platicando casi dos horas hasta que se despiden
–¿Qué no te gusto de este día?
–Yo
–tu eres rara, siempre te quisiste sentir bella, pero no más que las demás, en cambio desde que aprendiste a hablar te sentiste comoda, hasta que aprendiste a leer y entonces cada día te sientas ahí y el patio inmenso es agradable, te conviertes en otro de esos gorriones que cantan sin que les prestemos atención
–Siento haber arrugado tu cazadora—le dijo y se fueron a dormir, ella se fijo en esa belleza, aun oculta detrás del experimento.
Al día siguiente se fue al centro, camino hasta que la detuvo el tráfico, fue a comprar boletos para patinar y pensó en que justo sería que se rompiera una pierna.

voces, ducha, hoy


Como decía mi abuela, las desgracias nunca vienen solas. Entre en casa y prepare algo de comer. La comida me sugería que tenía que cambiar de planes, esos susurros que si los ignoras desaparecen en la oscuridad, muchas veces he contado con eso para aliviar el peso de la conciencia, el otro truco está en el nuevo amanecer. ¿Será la medicación que te hace escuchar cosas, o imaginarse cosas completas, o mi hermana de verdad me ha dejado una cereza?, la medicación, debe ser la medicación, el doctor no estuvo muy atinado.
Verdades, a mí, me atraparon las verdades hace mucho, eso le dije al médico cuando vi que daba rodeos. No sé qué vino primero, el enojo, o esa sensación en la que sabes que ya no pisas tierra firme, el galeno dijo, hice todo lo que pude, señora es mi deber informarle que hay muchos métodos, con gusto puedo explicarte en qué consisten, se ilusiono con sus presupuestos. Le dije que sus hojas llenas de orines no van a convencer a nadie y me fui a la casa, una suerte tener coche automático.
Me parecieron más reales que nunca, los anfibios que se muerden y se arañan en disputa por el crucero, como si fuera poco con el bon ice man, el heraldo, los boletos del circo, la ayudita para el discapacitado, las fritangas y los limpiaparabrisas que, con más confianza te piden hasta el agua. Sí, tengo debilidad por los que dejan que el fuego les acaricie la espalda, pero pasaron tan de prisa los minutos que me veo de nuevo, en ese único carril, esperando dejar la maldita avenida.  El grabador porque siempre hay pecados divertidos, uno puede pertenecer a dos bandos, en el juego de rozar la piel, uno tiene la posibilidad de ser rey y aun si se es idiota, se sigue siendo principal y la carencia de lo demás que por respeto no voy a enumerar bueno, a eso, le llamáis hogar, y otros con más poder, territorio.
(Me ahogo el aullido poético). Debí empezar a beber, cuando estaba a tiempo, o a fumar, o a plantar raicitas chinas que siempre sientan bien, unas opciones fueron sustituyendo a otras, y pensé que habría más lunas para pensárselo y la luna no es nada confiable,  lo mismo altera mareas que gatos. Los fulgores no me iluminan y no me inspiran, o no tengo el gen del humanismo, o mi idea hippie de la nostalgia también tiene contraportada, otra cosa que tengo, no importan los hoyos en las paredes, pero no soporto que sean blancas.  De tu mano, pero no de tu brazo ha de pasar este susto de mi vida.
¿te ha pasado que antes de dormir….?, bueno llego el momento de la ducha fría, me enjabone la piel ardida y la cara recta y luego levante la cara hacia donde caía el agua. Estaba enojada, ¿será un castigo, por haber cubierto tanto tiempo a Perea?, ¿Qué tenía que hacer yo ahí, con esos pijos, si solo quería construir  uno de esos caminos amarillos de los que la gente habla?, Amarillo, como la miel del frigorífico, son así los escáneres, marcas, laboratorios y números, lo cierto es que nada positivo en la fsh, mañana me apuntare a un gimnasio aunque no sé cuándo tendré ganas de ir.
Cayó el agua todavía un rato más, caliente entre mi cuerpo ansioso y luego me llego un mensaje de un amigo, decía que si quiero tener sexo tántrico, sonaba a comercial, luego pienso detenidamente, ¿es una invitación?, (otra de esas desgracias), tengo una colaboración pendiente, tengo que armar un radar para evitar personas que  creen que siempre tienen la respuesta, los odio un poco. Unos minutos después llega otra pregunta hipotética, ¿A dónde soñaste que ibas?, a la republica Checa; tantas veces cantado, creo que me he enamorado entre sus honores y hechizos, bueno sonrió que sale gratis en el boleto redondo…… Now hold on, I’m not looking for sweet talk, I’m looking for time, top a tower and sleep walk………..

Silueta politica


 

 

En el ambiente que vivimos, hace falta alguien como vos, no hablo de los apellidos importantes, ni siquiera de los espacios televisivos que restringió el congreso (y que no se nota porque sigue el bombardeo), esa clase de mafias son del dominio publico; son para los que van y van, pero no para los que quieren regresar, como vos, a caminar pueblos enteros, a poner nuestros nombres en la arena, a cabalgar por caminos selváticos y por supuesto a leer esos artilugios llamados libros que los siglos nos han legado…………. volver a llamar nuestro al cielo, al kiosko, a los volcanes que fuman inviernos.
Si nos va la reflexión, (espero que si), te pregunto ¿Cuándo os postulas vos?, porque puedo decirle a cualquiera que eres confiable, sin dar excepciones y eso me gusta.
La primera vez que te escuche hablar de política, pensé, este cristiano no sabe lo que hace. Te mire hablando de los extranjeros, de los desfiles militares, de los paisanines, de las vacaciones en panamá, y de nuevo cuando nos cruzamos de poesía;  estabas coqueteando con ideas que harían caer a cualquier intelectual, lo que era raro de veras era que no te divirtieras como los demás, después me dijiste que te gustaba trabajar, todos tenemos distintas cosas en las arterias. Me preguntaste porque no hacíamos esa velada intima y sonreí, elegi el primer supuesto y todavía no me arrepiento porque todas sus palabras de capitán fueron calidas, sonreíste y se nos disperso la biografia y pensé en la barra de un Hemingway mayor, atormentado y elegante, con esos gestos de sabiduría que también podríamos llamar nuestros. Es un arte ver que un hombre saca las cortinas de tu camino y te devela en el paisaje la riqueza del presente……  ¡que poco ven los que andan prometiendo futuros y los que andan escarbando en pasados!
¿Dónde nos veremos el viernes?
Donde sea el convite de la orquesta
Otra vez el contra-ataque izquierdista
…………En el ambiente de las ciudades mexicanas, las escapadas los fines de semana, o los planes para escalar cerros y pintarrajear paredes con frases de los doors ya no existen. Somos vigías con pulso intermitente, preguntare a cualquiera, la única diferencia entre los vivos y muertos es la cama en que dormimos.
Lamentablemente ya no es distinto este lado, los altos mandos no mandan, las criaturas del crepúsculo al amanecer tiran residuos en reservas federales, los gobernantes despilfarran en casinos, los delincuentes ya no tienen honor y los desconocidos vienen y nos exigen pagos en billetes verdes. Vivimos entre la influenza, la deforestación, los dimes y diretes de los candidatos de cuento de terror, vivimos con el mismo miedo a esos  hijos de la chingada y en mi caso el de padecer un infarto en el crucero de la mirador, por eso al recordar tu entrega, quisiera que lo consideraras, tenes el triunfo en la mirada y hambre de beneficios sociales y eso también me gusta.
Quieres bailar conmigo la cancion del árbol, quieres bautizar el árbol?

El libro inconveniente


Me dijeron que era una vida tranquila, unos cuantos tiroteos por el escoces clandestino y algún mal rato, porque a veces vienen a husmear policías, y las más jóvenes tenemos desventajas. Me dijeron que la jubilación solamente llega cuando te dan un rubí delicado, cortado y tasado por profesionales. A saber, que piernas se habrán ganado tal merito, porque ni una historia de esas se le ha resbalado a la biblioteca. Paso todas las noches por ahí, después al claustro, me impongo algunas avemarías y miro de soslayo la cruz, de niña siempre me imaginaba que el ángel estaba detrás de la puerta y que le agradaba que le contara cosas, aun lo hago a veces. Y siento, algunas de esas veces, que el cuarto se ilumina un poco.
En la historia que acabo de terminar también hay advertencias. Al provinciano Moz le dijeron que aprendiera a picar piedra y madera, debe ser que paso muchas horas aprendiendo, que se convirtió en un buen trabajador, al principio le enfadaban las exigencias de su padre y el maestro, después se acostumbró, una y otra vez tallo, pico, pinto, corto, tallo, seco, pico, golpeo, hasta que sintió que tenía la piel para el trabajo y dejo de pensar. Creo que un día se lo comió ese enfado con el que siempre quiero reñir, ¿porque permitiste que te llevaran a esto Moz?….. El otro día trate de empezar una conversación contigo y una compañera, (fea pero amable), me pregunto si hablaba con mi padre y le dije que no, claro que lo recuerdo, le dedico oraciones, pero no era con el, tampoco con el ángel de seda de siempre, era con Moz, el imbécil que creyó lo que no tenía que creerse.
Moz invito a una chica a comer, le pregunto que deseaba y ella quería carne de res con papas y fideos, él quería carne asada pero no tenía tiempo para llegar temprano y prepararla. Le hablo de un grupo de rock que estaba presentándose en un bar cuyas luces trastornan los sentidos, según el eslogan. Ella le hablo de la libertad por la que lucharon los compatriotas, esos pervertidos, que con sus coronas y sus orgias, cerraban las ventanas a las seis, pero él pensaba que libertad era ir en metro o en camión al taller. Se enamoró de la chica que quería grapar las alas rotas de los pájaros y hacer reír a los presos, de la que siempre quería saber un poco más. Si hubiera tenido un frac, también hubiera tenido boletos para la sinfónica de Viena y una caja con un rubí. A mí, la verdad es que me hace más ilusión la calesa y las cajas de bombones, soy una simplista, incluso andando por la plaza me gusta la vida, me paro a oír cantar a los gitanos y me gusta la vida. Ella invito a Moz a tomar el té, mozuelo endemoniado, se lo bebió como el agua a media jornada, como las cervezas del fin de semana, y no se enteró que eran azahares, jazmines y moras lo que le ardía en la lengua, porque ni su amor pudo arderle tanto; después del té, se imaginó que era un amor prohibido. Ella se enamoró de un hombre, no se sabe si era hermoso, porque no lo dice, pero imagino que tenía una buena sonrisa, lo único que puntualiza es que recogió un pañuelo que en ese momento se le caía y le dijo que ella no debía mirar atrás, ella ansió en esos momentos lanzarse en sus brazos, que cursi fantoche escribiría eso, quien sabe pero lo dice pronto, como si no hubiera podido ser de otra forma el que lo encontrara. Ya escribía Liliana Felipe de esas cosas, así que no es momento de dudarlo.
Nuestro lija huesos escucho esa noticia con aire orgulloso, pero siguió con lo de siempre. A las cinco de la mañana se levantó, se puso una playera de the ramones, un pantalón y unos tenis de tela, tapizados a cuadros pequeños cafés y blancos. Saludo a su mama que estaba haciendo lonche para él y su padre y se comió una tortilla. Le dieron fuego para que quemara la evidencia y barnizo un espejo, se quedó a comer y hablo de la última película que vio, uno de sus compañeros dijo que había soñado a su vieja convertida en estatua de bronce, que cosas tan raras les ponen a los tíos, otro le conto que quería ir a la procesión, su padre dijo que ellos irían. Volvieron al trabajo casi a las tres de la tarde, le dijeron que fuera a entregar una sala que habían tapizado, fue con uno de sus compañeros, él le dijo que lo veía listo para entrar al sindicato, le dijo que lo celebraran el sábado. ¿Por qué no hiciste, porque no dijiste Moz?, pasaron muchos de esos sábados y a veces veía a la chica con algún amigo, conversando de los que siguen sus sueños, de los que todas las noches, como ella, piden fuerzas para seguir; a veces la vio con él y paso de largo, un hombre que solo tiene orgullo tiene que ocultar muchas veces el rostro. Bebía y pasaba ratos con sus amigos de siempre, los que tampoco le comprendían, pero no presionaban sus mediocridades, eres un memo, tienes un alma incapacitada para la maldad, eres un hijo del viento, eres una de esas piedras que cortas, lanzado y caes, pero no piensas Moz. A levantarse otro día y darle de comer a los pericos, a tolerar el ruido de la aspiradora taladrando en todos los puntos de la cruda, a vestirse para el bar de chucho, ir a la iglesia y comer en familia. A empezar el día de descanso, entre las cruces de polvo y la flora, que es el pasatiempo del padre, un día Moz tendrás tu propio jardín, le dijo en una ocasión, como a un profeta, se le cumplen las cosas, acertó con la transmisión que se le jodio el año anterior y con la golfa de Arcelia…..
¿que defecto te gusta menos Moz?
Me dijeron que a mí me sobran defectos, pero que puedo empezar a hacer algo con mi desnudo rectángulo del placer, me preguntaron cuál era aquel defecto mío, que no me gustaba y dije, cambio joyas por reliquias, creo que no es así, el defecto que menos me gusta es la expectativa; por debajo de los hombros, por encima de los tobillos, para candores no descritos, para recuerdos a los que no pertenezco, por ejemplo ese hombre que amo y tiene la voz de higo; por eso empecé esta historia, porque creí que era amorosa, pero Moz es patético, cada vez que paso por un vivero, miro a otro lado, en la negación de seguir los pasos del padre, envejeció sin el valor de cultivar duraznos.