El trabajo soñado


Qué bello ha de ser editar el sol

En frases

Y buscar en las entrañas

Para darle equilibrios oscuros;

Y amalgamar

Con tonos salidos de alguna vena,

La imaginación,

Con tinta fuerte, fría,

Con el espesor dulce de la pluma.

¡Que estallé, que se prendan llamas!

Para jugar a meter los haces de luz

En lámparas de Camboya.

La hierba curvándose bajo los pies,

El colgante gitano,

Las botellas de vino espumoso

Acariciando con los dedos la corbata de satín

Como tocando piano sin saber,

Como rallar la esfera

Y que se convierta

En un narrador con voz media.

Anais

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Que quieres que haga, soy la misma chica que quiere arrancarle palabras a alguien, porque la respuesta es lo que me deja pensar, porque la reflexión es lo que me hace aprender, porque la palabra es de lo que más curiosidad me da. La gente tiene sus tácticas para decir cosas diferentes a las que piensa, yo lo hago a veces, la gente se pone a exagerar con sus palabras para describir lo que esta sintiendo, te tengo poquita fe, jaja, aunque me gustan tus palabras fresas. Tácticas de la gente, eso es tan interesante que me paso el día observando, soy la misma pieza de chica ansiosa que se desespera cuando le preguntan lo mismo setenta veces siete.
Las palabras de los días pasados se filtran hasta los años pasados, tenemos en mente momentos tan diversos, pero la gente suele expresarse mas o menos igual, cuando eso no pase, debes preocuparte, date la oportunidad hoy, mírate al espejo y se sincero, de que tienes que quejarte, dilo con las palabras que usas siempre, eso que aprendimos desde niños pero que olvidamos para que nos sirve, nos sirve, pero nos familiarizamos con la queja y no la cambiamos, sin ir mas lejos, podría hablar de mi aumento de tallas, bueno pues ya lo tengo, me lo platico y reconozco lo que digo para enfocar que quiero que cambie, no la expresión, no las infantiles palabras que tengo, sino aquello que nos detiene y que no nos aporta palabras que nos gustan.
El otro día hicieron una especie de festival, la gente compraba sus chelas y se las tomaba en la calle, y por algún motivo estaba yo en el centro a la misma hora que se acabo y camine entre la bandada de personas, la mayoría de las cosas que se comentaban eran tonterias, pero algunos dejaban ver palabras autenticas, eso es como el brillo de los ojos cuando te fijas, a esa edad es mucho el sentir, se ve que no son capaces mas que de egoísmos, eran tan pocas expresiones que ya no me acuerdo pero el recuerdo es grato. La gente sale de sus pensamientos y cuenta la vida desde el ayer hasta el mañana.
Por eso soy busca talentos.